El fútbol no solo se juega con los pies, sino principalmente con la cabeza. Para un jugador en formación, enfrentarse a un partido importante puede generar ansiedad. La clave no es eliminar los nervios, sino aprender a canalizarlos.
En este artículo exploramos tres técnicas fundamentales:
- La visualización: Imaginar jugadas exitosas antes de dormir ayuda a programar el cerebro para el éxito.
- La rutina de activación: Tener un calentamiento estructurado le da seguridad al atleta.
- Respiración controlada: Técnica de 4x4 para bajar las pulsaciones y recuperar el enfoque. Recuerda: el error es parte del aprendizaje, lo que define a un crack es cómo se levanta después de fallar.

